Entrevista al Cr. Marcos Israel, ex Presidente del Comité Central Israelita

07/Oct/2015

Uypress, Ana Jerozolimski

Entrevista al Cr. Marcos Israel, ex Presidente del Comité Central Israelita

Ha
escrito ya dos libros sobre esta temática: «Antisemitismo y Conflicto
árabe -israelí» y, el pasado 5 de octubre presentó en la Feria
Internacional del libro: “Pos guerra Israel – Hamas, hacia una nueva
confrontación”.
Marcos, ¿por qué elegiste este tema?
Como sucede cada día en relación al
conflicto árabe-israelí, la desinformación es ostensible, y cuando se producen
episodios violentos y duraderos como la última guerra, la desinformación fluye
imparable, de modo que uno cuando ve y sufre esta situación, tiene el impulso
de hacer algo al respecto, y en mi caso eso se traduce en escribir.
¿Puedo aventurarme a estimar que parte de la
explicación pasa también por la preocupación que sentimos los judíos uruguayos
en general por la forma en que la guerra de hace un año fue presentada en
Uruguay?
Sin duda, el impacto de la guerra con Hamas
en Uruguay fue peor que otras veces, porque al coro acostumbrado en contra de
Israel de los medios de difusión y las organizaciones sindicales, esta vez se
agregó el gobierno, empezando por el propio presidente Mujica. Esto magnificó
las consecuencias de la clásica demonización de Israel, y asistimos a
expresiones antisemitas muy preocupantes, en cantidad y calidad.
¿Cómo te manejaste para adentrarte en el
tema desde Uruguay?
Bueno, yo busco información en fuentes
confiables, generalmente fuera del circuito de las grandes agencias de noticias
que son claramente partidarias en contra de Israel. Existen, incluso del lado
árabe, observadores y analistas que brindan información valiosa, por fuera de
los marcos de la propaganda política. Por otro lado, si bien este libro tiene
un perfil más periodístico -por tratar lo que estaba ocurriendo en tiempo
presente-, igual mantiene una cuota del perfil investigativo del anterior,
porque también indago, por ejemplo, los orígenes y evolución de las principales
facciones políticas palestinas y de los partidos políticos israelíes, así como
otras cuestiones del pasado que me parecen imprescindibles para entender el
presente.
El título del libro me hace acordar a lo que
siempre percibí de parte de la población en las localidades israelíes
adyacentes a la Franja de Gaza, que por más calma que pueda haber en ciertos
períodos, es sólo cuestión de tiempo hasta que estalle otro enfrentamiento. ¿De
dónde viene tu afirmación sobre el camino hacia un nuevo enfrentamiento?
El título del primer capítulo del libro es
el siguiente: «Setiembre de 2014. Ya comenzó el ritual que llevará a la
próxima guerra: Demandas y amenazas palestinas. Asentamientos israelíes».
Ahí tenés lo que es para mí la clave. Lejos de escuchar discursos apaciguadores,
sobre todo de la parte palestina que fue la que comenzó la guerra y sufrió una
derrota, los discursos de todas las principales figuras políticas palestinas
fomentan la continuidad del conflicto, y del otro lado se alimenta el círculo
vicioso con más asentamientos. De modo que no hay ningún indicio que pueda
permitirnos prever un cambio en sentido positivo. Por si esto fuera poco, los
medios de difusión y los principales exponentes de la comunidad internacional
-a quienes les dedico sendos capítulos-, ayudan a convertir la derrota militar
de Hamas en victoria política para ellos, con lo cual la continuidad del
conflicto está asegurada: apenas lo considere oportuno, el Hamas volverá a
atacar. De hecho ya lo están haciendo, aunque en una escala de baja intensidad.

Cuando se habla, en general, de posguerra,
en cualquier parte del mundo, uno tiene en la mente una combinación de tensión,
preocupación pero también cierto alivio, al finalizar los combates. ¿Cuáles son
los elementos que a tu criterio caracterizan esta posguerra Israel -Hamas?
Sin duda que se debe sentir alivio en las
poblaciones civiles de ambos lados. Pero las tensiones no desaparecieron. Una
demostración de eso lo constituye la cantidad de atentados que se han producido
en todos estos meses después que se firmó la tregua. Es lógico que eso suceda
porque, como señalé antes, no hay un discurso apaciguador, sino que sigue
rampante la incitación al odio por parte del liderazgo palestino.
Por otra parte, la política de la Autoridad
Palestina escaló el modelo ya tradicional árabe, de la política como la guerra
seguida por otros medios. En este caso la guerra diplomática -principalmente en
la ONU-, la guerra jurídica -los intentos en la Corte Penal Internacional-, la
guerra económica -el tema de los boicots-, etc. Ni hablar de negociaciones o de
comenzar un renovado proceso de paz. No están dadas las condiciones para eso.
En tus lecturas antes de escribir el libro
¿has notado diferencias entre gente de izquierda y de derecha en Israel en
cuanto a la visión del tema Gaza y cómo solucionarlo?
Bueno, parte de la bibliografía del libro
son los dos libros de Shlomo Ben-Ami, el de 1999, antes de Camp David, y el del
2001, post Camp David. Hay algo que él mismo dice, que es que la línea
divisoria entre izquierda y derecha respecto del conflicto, es una línea
borrosa, poniendo ejemplos de ello. Y efectivamente la historia de los procesos
de paz -a la cual le dedico uno de los capítulos del libro, por considerarla
muy importante para entender el presente-, demuestra precisamente eso. Así, en
este nuevo episodio violento de la guerra árabe-israelí, hemos tenido un nuevo
ejemplo de eso mismo. Primero un gesto de unidad y apoyo al gobierno en la
forma de conducir la guerra -un gobierno que había sido muy mesurado cuando
Hamas comenzó su ataque-. Luego las opiniones se vuelven a dividir en cuanto a
cómo debe terminar la guerra -si hay que infringir una derrota definitiva a
Hamas o no-, pero esa división no fue estrictamente entre derecha e izquierda.
En general creo que la división partidaria en relación al conflicto, responde
más bien a cuestiones electorales, cosa que critico por entender que debilita
políticamente a Israel en la arena internacional.
Marcos, tu libro se publica en Uruguay..y yo
me planteo una pregunta de fondo. ¿Te parece factible que alguien que vive la
realidad uruguaya, en la que los problemas de seguridad son duros a raíz del
incremento de la delincuencia, pero no por guerras con vecinos o enemigos en
las fronteras, pueda entender cabalmente qué significa tener a Hamas de vecino?
Considero que hay varios públicos. Por un
lado, una gran cantidad de personas -probablemente una amplia mayoría-, a la
que no le interesa este tema como no le interesan muchos otros, lo cual me
parece lógico. Por otro lado, está el grupo de los que se sienten cómodos
manifestándose sistemáticamente en contra de Israel, por razones
ideológico-partidarias o por antisemitismo puro y duro. Éstos no están
interesados en comprender nada, y hacen el esfuerzo de ignorar todo lo que significa
el Hamas, como expresión islamo-fascista claramente identificable con el
nazi-fascismo. Y finalmente, otro grupo de gente que sí se informa, y no tiene
preconceptos en contra de Israel y que lógicamente comprende el horror, la
pesadilla, que significa tener a esta organización gobernando un territorio
vecino.
Te agradezco por esta entrevista y te deseo
que el libro sea un éxito.
Gracias a ti.